Una diva y un director colapsado: Así fue el rodaje de La comezón del séptimo año
Marilyn Monroe fue una de las estrellas más grandes de Hollywood, a pesar de sus complicados comportamientos en el set que llevaron al borde del colapso a experimentados directores; uno de ellos fue Billy Wilder, con quien la actriz trabajó en dos oportunidades: La comezón del séptimo año y Some Like It Hot.
Estrenada en 1955, La comezón del séptimo año sigue a Richard Sherman, un ejecutivo editorial neurótico e infantil que sueña despierto con mujeres que se enamoran locamente de él. "Cuando su familia se va a pasar el verano, se enamora de su encantadora vecina, tan sexy como ingenua", completa la sinopsis oficial del filme.
Crédito: 20th Century Studios
El rodaje de la cinta fue un verdadero desafío para Billy Wilder que no rodaba en Nueva York desde Días sin huella. Además del calor que se sentía en septiembre en la ciudad, la llegada de Marilyn Monroe revolucionó tanto a los neoyorquinos como a los turistas, que estaban desesperados por cruzarse con la actriz.
"Fue un gran golpe publicitario, pero cuando cientos de personas se presentaron en el rodaje, la película corrió peligro. No se trataba de que uno o dos transeúntes perdidos reconocieran a una estrella de cine maquillada y transformada, como había sucedido en Días sin huella. Era un verdadero pandemónium", reveló Ed Sikov en su libro Billy Wilder. Vida y obra de un cineasta.
Mira el tráiler:
Para evitar a los curiosos, que se agolpaban en todas las locaciones, el director debió comenzar a rodar a altas horas de la madrugada, siendo casi las dos de la mañana cuando rodó la mítica escena de Marilyn parada sobre la rejilla de ventilación del subterráneo, luciendo un vestido blanco que vuela cada vez que el transporte pasa por debajo.
A los locos horarios de rodaje, se sumaron los problemas personales de la actriz que sufría de depresión mientras se desmoronaba su matrimonio con Joe DiMaggio, lo que la tenía aún más fuera de foco. Llegadas tardes, consumo excesivo de barbitúricos y dificultad para recordar sus líneas, hicieron que el presupuesto de rodaje se incrementara hasta los $1.8 millones de dólares, una cifra irrisoria para la época.
Crédito: 20th Century Studios
"Le costaba concentrarse, siempre había algo que le preocupaba. Dirigirla era como sacarse las muelas. Pero cuando terminabas de filmar, cuando habías sobrevivido a cuarenta o cincuenta tomas y habías aguantado sus retrasos, te encontrabas con algo único e inimitable", reveló Billy Wilder, al referirse a lo difícil que era trabajar con Marilyn Monroe pero, destacando que, pese a todo, entregaba algo único en pantalla.
Mientras que en España no se encuentra en ninguna plataforma de streaming, La comezón del séptimo año forma parte del catálogo de Disney+ en Latinoamérica y en el de Tubi TV en los Estados Unidos.


