Esta es la razón por la que la Academia impuso los discursos de 45 segundos en los Oscar
Aunque algunos se extiendan, los agradecimientos en los Premios Oscar deberían durar no más de 45 segundos, salvo en las categorías actorales que suelen tener un poco más de tiempo aunque, cuando ya superan por mucho lo estipulado, la banda comenzará a sonar como señal de "redondeo".
Si bien para muchos esta regla es demasiado estricta, lo cierto es que la Academia se vio obligada a hacerla cumplir desde 1943 en adelante debido a lo tediosa que se volvió la ceremonia de 1942 debido a los extensos discursos, sobre todo el de Greer Garson, la actriz ganadora de aquel año.
Así fue el discurso de Greer Garson:
La intérprete, galardonada por su trabajo en La señora Miniver, tiene en su haber el récord del agradecimiento más extenso al haber superado los seis minutos. Si bien se trató de uno de los discursos más inspiradores de la historia, lo cierto es que debido a su extensión, la ceremonia duro mucho más de lo previsto, razón por la que la Academia decidió poner un tiempo límite para todos los ganadores y así evitar galas de varias horas de duración que sólo logran cansar a los presentes y perder la atención de los espectadores que, desde su hogar, apagarán el televisor si se aburren.
Volviendo al discurso de Garson, el recorte que aún hoy puede verse de su agradecimiento es de tres minutos y 56 segundos, para no quitarle a sus palabras la profundidad que tuvieron en aquel entonces.
Crédito: Metro-Goldwyn-Mayer
Ahora, ¿qué dijo la actriz para tomarse tanto tiempo de la gala? En primer lugar habló sobre su experiencia como inmigrante en Hollywood (fue una de las primeras británicas en brillar en los Estados Unidos), recordando su llegada a suelo norteamericano tan sólo cinco años antes de recibir el premio y destacando la calidez con la que la industria la había recibido. Además de compartir su historia personal, Garson reflexionó sobre la subjetividad de los premios, señalando que recibir una nominación ya era motivo de celebración y que no debía verse como una competencia.
Si bien muchos superan hoy el tiempo límite, lo de Greer Garson es verdaderamente imbatible tanto en tiempo como en profundidad, ya que pocos lograrían dar con un discurso tan inspirador como aquel que dejó su huella por varios aspectos pero que nunca pasará desapercibido.


