3 perturbadores documentales que debes ver si te gustó Los asesinatos de la tienda de yogur
Crímenes reales, misterio y tensión: 3 documentales imperdibles si viste Los asesinatos de la tienda de yogur y quedaste impactado.
Si buscas más true crime, estos 3 documentales perturbadores son ideales.
HBO MaxEn 1991, cuatro adolescentes entraron a una heladería en Austin, Texas, buscando disfrutar de un postre frío. Sin saberlo, sería el último lugar que visitarían. Amy Ayers, Eliza Thomas y las hermanas Jennifer y Sarah Harbison fueron brutalmente asesinadas en lo que hoy se conoce como ‘los asesinatos de la tienda de yogurt'.
Ese cuádruple homicidio, que aún sigue sin resolverse, conmocionó a Estados Unidos. La directora Margaret Brown decidió explorar el caso y el impacto que las muertes sin resolver dejaron en las familias y amigos de las víctimas en un documental de HBO que lleva el mismo nombre. Se trata de una serie inquietante, capaz de helar la sangre, que nos lleva inevitablemente a pensar en otros documentales perturbadores que han arrojado luz sobre los aspectos más oscuros de nuestra sociedad.
Así que, si Los asesinatos de la tienda de yogur te resultó impactante y estás buscando otro documental que te sacuda hasta lo más profundo, aquí encontrarás una lista de títulos que definitivamente deberías ver. Eso sí: antes de continuar, ten en cuenta que este artículo incluye temas delicados que pueden resultar difíciles de leer o de presenciar en pantalla. Todos se encuentran disponibles en Netflix y HBO Max.
Jesus Camp (2006) | Netflix
En 2006, las cineastas Rachel Grady y Heidi Ewing quisieron registrar un verano típico en un campamento cristiano. Lo que obtuvieron fue un retrato inquietante sobre cómo algunos sectores del evangelismo radical buscan adoctrinar a la juventud. El documental sigue la experiencia de los niños y adolescentes en el Kids on Fire School of Ministry, en Dakota del Norte, donde se les enseña que poseen “dones proféticos” y se los prepara para el día en que “recuperen Estados Unidos para Cristo”.
Si esa frase ya te generó escalofríos, ese era exactamente el objetivo. Jesus Camp no es una mirada inocente a un campamento religioso, sino un retrato crudo y perturbador de cómo se manipula a los niños para convertirlos en “soldados de Dios”. La controversia que generó el filme llevó al cierre del campamento, pero en el contexto político actual sigue siendo un documental necesario para entender hasta dónde puede llegar el fundamentalismo religioso en la formación de jóvenes vulnerables.
Tell Them You Love Me (2024) | HBO Max
Los documentales de true crime están viviendo un auge, pero uno de los más perturbadores surgió en 2024: Tell Them You Love Me. Dirigido por Nick August-Perna, aborda el caso de 2015 de Anna Stubblefield, profesora de la Universidad Rutgers condenada en 2025 por abusar sexualmente de Derrick Johnson, un hombre con parálisis cerebral no verbal al que conoció mediante comunicación facilitada.
Pocas cosas resultan tan indignantes como aprovecharse de una persona con discapacidad. El documental reconstruye cómo Stubblefield conoció a Johnson y cómo manipuló el método de comunicación para abusar de él de manera devastadora. La película es dura de ver, pero esencial: analiza de frente cómo los prejuicios sociales y los privilegios de raza y clase pueden convertirse en herramientas para cometer actos atroces.
Dime quién soy (2019) | Netflix
A simple vista, Dime quién soy parece una historia íntima sobre dos hermanos gemelos que buscan reconstruir su infancia. Sin embargo, detrás de esa premisa se esconde una verdad perturbadora que explica por qué Alex y Marcus Lewis emprenden ese viaje. Tras un accidente de motocicleta a los 18 años, Alex cayó en coma y, al despertar, había perdido por completo la memoria de su vida anterior. Sin recuerdos, dependió de Marcus para reconstruir su identidad. Lo que parecía un ejercicio de sanación se convierte en una experiencia devastadora cuando surgen los secretos que Marcus había ocultado durante años.
El resultado es un documental profundamente conmovedor y doloroso, que deja una sensación amarga mucho después de terminar. Prepárate: es tan revelador como devastador, y seguro necesitarás pañuelos a mano.





