Christopher Nolan reveló su enfoque sobre los dioses en La Odisea y no tiene nada que ver con la fe

Christopher Nolan explicó su enfoque filosófico sobre los dioses griegos y por qué la fe no tiene nada que ver con cómo los retrató en la película.

¿Cómo abordó Christopher Nolan a los dioses en La Odisea?

¿Cómo abordó Christopher Nolan a los dioses en La Odisea?

Universal Pictures

El cine de Christopher Nolan tiene ciertas características básicas que atraviesan todo su trabajo. Una de las más importantes es su inclinación por el realismo: prefiere los efectos prácticos al CGI, filma en locaciones reales, usa luz natural y construye mundos que se sienten físicamente habitables aunque la historia que cuenten sea fantástica. Esa filosofía se convirtió en un desafío particular con La Odisea, una historia donde los dioses del Olimpo no son metáforas sino personajes activos que intervienen en la trama. La pregunta era inevitable: ¿cómo retrata Nolan a Zeus, Atenea y Poseidón sin traicionar su propio lenguaje cinematográfico?

La respuesta llegó en una entrevista en Beijing con el filósofa y podcaster Zhong Shu, donde Nolan habló con una profundidad poco habitual sobre los fundamentos filosóficos de sus decisiones creativas. Su enfoque sobre los dioses en La Odisea no es una concesión a la fantasía sino una extensión lógica de su materialismo habitual, aplicado a un contexto histórico radicalmente diferente al contemporáneo.

El argumento central de Christopher Nolan para abordar y explicar los dioses

"Para las personas que vivían en esa época, en una era pre-científica, la evidencia de la divinidad estaba en todas partes. La existencia de los dioses no es un artículo de fe; es simplemente la realidad", explicó el director. Una distinción que parece sutil pero que cambia completamente la manera de abordar el material.

Christopher Nolan tiene una explicación no fantástica de las cosas.

Christopher Nolan tiene una explicación no fantástica de las cosas.

Para los griegos del período homérico, los truenos no eran fenómenos meteorológicos sino la voz de Zeus. El estado del océano no era consecuencia de corrientes y vientos sino de la voluntad de Poseidón. No había otra explicación disponible. Nolan no está retratando la superstición de un pueblo ignorante sino la cosmología completa de una civilización que construyó su comprensión del mundo alrededor de esa realidad compartida.

Esa filosofía se condensa en una frase que Zendaya pronuncia en la película como Atenea: "¿Qué son los dioses si no las olas que rompen?". Es una declaración que en el contexto de la película funciona tanto como descripción literal de cómo los personajes experimentan el mundo como comentario meta sobre la decisión del director. Los dioses no son seres antropomorfos descendiendo del Olimpo en haces de luz sino que son la fuerza que habita en los fenómenos naturales, la agencia que una sociedad pre-científica proyecta sobre lo que no puede explicar de otra manera. Para Nolan, que lleva toda su carrera explorando la brecha entre la experiencia subjetiva y la realidad objetiva, es un territorio familiar aunque se vista con ropa mitológica.

El mismo método de siempre para una nueva película

La manera en que Christopher Nolan resolvió el problema de los dioses no es nueva en su filmografía sino una variación del mismo principio que aplicó en proyectos anteriores. En Interstellar usó la relatividad de Einstein como base física para una historia sobre viajes interestelares. En Oppenheimer construyó la angustia psicológica de un científico sobre el fundamento real de la física cuántica y sus consecuencias históricas. En Tenet tomó la entropía y la segunda ley de la termodinámica como punto de partida para una narrativa de inversión temporal. En todos los casos, el fantástico o lo imposible están anclados en un principio que el director puede defender con lógica interna.

La Odisea no es diferente. Los dioses no son elementos sobrenaturales que Nolan tuvo que tragar por fidelidad al material fuente sino la consecuencia lógica de una pregunta que le resultó genuinamente interesante: ¿cómo explicaba el mundo una civilización que no tenía otra manera de explicarlo? La respuesta a esa pregunta le dio los dioses que aparecen en la película y los construyó con la misma disciplina realista con la que construyó los agujeros negros de Interstellar o las explosiones de Oppenheimer.

La Odisea si tiene algunas situaciones que se acercan a lo fantástico.

La Odisea si tiene algunas situaciones que se acercan a lo fantástico.

Claro que, considerando el origen y lo que implica una historia como esta, en esta película el director se toma algunas libertades que no son exactamente eso que vemos siempre. Es la cinta se permite explorar algunas situaciones fuera de lo común como la vuelta de los muertos o ciertos elementos mágicos que son inherentes a la mitología y la historia.

La Odisea lleva más de dos semanas en cartelera y sigue acumulando taquilla. Lo que la entrevista en Beijing reveló es que la película tiene debajo de sus imágenes IMAX una arquitectura filosófica que Nolan construyó con la misma precisión que sus historias de ciencia ficción, solo que esta vez la ciencia es la de una civilización que existió hace tres mil años.