El motivo por el que Proyecto fin del mundo tuvo que eliminar más de una hora de metraje
Los directores de Proyecto fin del mundo revelaron que eliminaron más de una hora de material para convertir a la película en uno de los mayores éxitos de 2026.
Proyecto fin del mundo se lanzó en cines el 19 de marzo.
Amazon MGM StudiosProyecto fin del mundo se consolidó como una de las películas de ciencia ficción más exitosas de 2026. La cinta protagonizada por Ryan Gosling, basada en la novela de Andy Weir, narra una historia que combina un gran espectáculo visual y una trama muy emotiva, y que tiene un trabajo de montaje que terminó siendo decisivo.
Sus directores, Phil Lord y Chris Miller, revelaron recientemente que una de las claves del resultado final fue eliminar una gran cantidad de escenas que, aunque funcionaban muy bien por separado, retrasaban el ritmo de la historia.
Proyecto fin del mundo es mucho más que una historia de ciencia ficción
Proyecto fin del mundo cuenta la historia de Ryland Grace, un profesor de ciencias y microbiólogo que despierta solo a bordo de una nave espacial, sin recordar quién es ni cómo llegó allí. Poco a poco recupera la memoria y descubre que forma parte de una misión para detener un fenómeno cósmico que está debilitando al Sol y amenaza con provocar la extinción de la vida en la Tierra. Mientras reconstruye los acontecimientos que lo llevaron a aceptar la misión, Grace debe resolver problemas científicos, sobrevivir completamente aislado a años luz de su planeta y enfrentarse a decisiones que pondrán a prueba tanto su inteligencia como su capacidad de sacrificio.
La dupla de directores conversó con la actriz Maya Rudolph para Interview Magazine, y allí ambos cineastas explicaron que la primera parte de la película era muy distinta a la que finalmente llegó a los cines.
En la versión original, Ryland Grace pasaba cerca de media hora enfrentando el impacto psicológico de despertar solo en una nave espacial, sin recuerdos y con la responsabilidad de evitar la extinción de la humanidad.
"Había aproximadamente media hora de material en el que él perdía el control, estaba borracho y era incapaz de afrontar absolutamente nada", explicó Miller. "Filmamos muchísimas escenas de él simplemente desmoronándose".
Entonces, ¿por qué filmar todo ese material para después eliminarlo? Las primeras proyecciones de prueba dejaron en claro que la secuencia resultaba demasiado extensa y afectaba el desarrollo del relato. La solución fue condensarla hasta reducirla prácticamente al tiempo de una canción de Kris Kristofferson.
El montaje que cambió el destino de la película
El proceso de edición fue especialmente complejo porque el primer corte de Proyecto fin del mundo rondaba las 4 horas de duración. La explicación a esto tiene que ver con que el filme se basa en una novela, que aporta una gran cantidad de detalles, y que el guion de Drew Goddard incorporaba numerosas escenas adicionales que luego también fueron filmadas.
Lejos de considerar que una mayor duración fortalecía la propuesta, Lord y Miller optaron por eliminar bloques completos de metraje. El resultado fue una versión definitiva de 2 horas y 36 minutos que conserva el desarrollo emocional del protagonista sin detener el avance de la historia.
Y es que más allá de todo el apartado visual que ofrece la película, los directores insisten en que el verdadero objetivo era construir un personaje que se sintiera cercano. Chris Miller explicó que Ryland Grace no debía parecer un héroe infalible, sino un científico brillante que enfrenta el miedo como cualquier persona común.
Ese enfoque es lo que diferencia a Proyecto fin del mundo de otras historias de ciencia ficción contemporáneas. Grace comienza paralizado por el terror y la incertidumbre, y es justamente ese recorrido lo que convierte su evolución en el eje emocional del film.
Tras su exitoso recorrido por los cines, Proyecto fin del mundo aterrizó el pasado 3 de julio en Prime Video, donde ya se ubica entre lo más visto.


