La película argentina de Lucrecia Martel que te va a incomodar de principio a fin

Esta película es un relato sobre fe, deseo adolescente y límites difusos, filmado por una de las directoras argentinas más celebradas del mundo.

Lucrecia Martel dirigió esta película en 2004. 

Lucrecia Martel dirigió esta película en 2004. 

Lita Stantic

Hay películas buscan generar una incomodidad sostenida que se instala desde los primeros minutos y no te suelta hasta los créditos finales. Ese tipo de cine, que incomoda a propósito, suele quedar reservado y termina consolidando el prestigio de quienes se animan a filmarlo.

Ese es el caso de La niña santa, el segundo largometraje de la directora argentina Lucrecia Martel, estrenado en 2004 y que está disponible en MUBI.

Si te gusta el cine que se queda dando vueltas mucho después de terminar de verlo, esta es una de esas películas que vale la pena descubrir. Descubrí por qué sigue siendo una de las producciones argentinas más comentadas del cine de autor.

Mirá el tráiler de la película acá:

La historia transcurre en un hotel de una ciudad de provincia, durante un congreso de otorrinolaringología. Amalia, una adolescente que integra el coro de la iglesia junto a otras chicas de su edad, atraviesa dudas sobre su vocación religiosa cuando el Dr. Jano, uno de los médicos que asiste al congreso, la roza entre la multitud en la calle.

A partir de ese episodio, ella interpreta el hecho como una señal divina y se convence de que su misión es salvar a Jano del pecado, sin saber que él también empieza a acercarse a su madre. Esa ambigüedad constante entre lo religioso y lo sexual, entre la inocencia y el abuso, es lo que sostiene la tensión incómoda de la película de principio a fin.

¿Por qué vale la pena ver esta obra esencial de Lucrecia Martel?

El elenco está encabezado por Mercedes Morán, Carlos Belloso, María Alché y Julieta Zylberberg. La película forma parte de la conocida "Trilogía de Salta", junto a La ciénaga y La mujer sin cabeza, con la que Martel construyó una mirada muy personal sobre la decadencia y la moral de la clase media argentina. En 2004, compitió por la Palma de Oro en el Festival de Cannes y recibió cuatro nominaciones a los Premios Cóndor de Plata.

La película fue producida ejecutivamente por Pedro Almodóvar.

La película fue producida ejecutivamente por Pedro Almodóvar.

Lo que distingue a La niña santa no es tanto lo que muestra sino lo que deja fuera de campo: es que Lucrecia Martel construyó la tensión a través de sonidos que se escuchan pero no se ven, encuadres cerrados que encierran a los personajes dentro del hotel y una cámara que rara vez explica lo que está pasando, obligándote a completar los vacíos vos mismo. A eso se suma un uso del sonido ambiente que termina siendo tan protagonista como los diálogos, un sello que se convirtió en marca registrada de la directora.

Con una narrativa sensorial, un abordaje incómodo del deseo adolescente y silencios que dicen más que los diálogos, La niña santa está disponible en MUBI para quienes buscan una película argentina que no se olvida fácil.