La prohibición que convirtió a una de las escenas de Lo que el viento se llevó en un ícono del cine clásico
El Código Hays, vigente cuando se rodó Lo que el viento se llevó, era un conjunto de normas que regulaba el contenido moral de las películas.
Lo que el viento se llevó se estrenó en 1939.
Metro-Goldwyn-MayerEntre las décadas del '30 y el '40, hacer cine era una profesión de riesgo. Con reglas y prohibiciones que coartaban cualquier indicio de realidad en las cintas, los cineastas se veían en la difícil tarea de buscar otras formas de contar sus historias sin pasar por la censura; tal como sucedió con Lo que el viento se llevó.
Para dar contexto, la industria cinematográfica estadounidense de aquel entonces estaba regida por el llamado Código Hays, un conjunto de normas que regulaba el contenido moral de las películas. Este código prohibía expresamente el uso de palabras consideradas vulgares o inapropiadas, como así también de escenas de tinte sexual o de alumbramiento (ambas consideradas vulgares pese a la humanidad de ambos actos).
El objetivo de este insólito código era preservar la “decencia” y evitar que el cine influyera negativamente en el público. Sin embargo, estas restricciones también generaron tensiones creativas entre cineastas y censores, que a menudo debían negociar cada línea de diálogo o secuencia, pero, con un director como Victor Fleming al frente, Lo que el viento se llevó logró salir ilesa.
Mirá el tráiler de Lo que el viento se llevó
La escena que logró pasar la censura y convertirse en un ícono del cine clásico fue la del parto de Melanie Hamilton, clave en la novela de Margaret Mitchell, por lo que el director no tenía pensado quitarla sino adaptarla para pasar la censura. De ese modo, rodó la secuencia en sombras, con la madre pujan y Scarlett O’Hara y Prissy a su lado, ayudándola a dar a luz. Con este recurso, la secuencia se magnificó al lograr una imagen casi espectral que, aún hoy en día, sigue fascinando a los espectadores.
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"Georgia, 1861. En la elegante mansión sureña de Tara, vive Scarlett O'Hara (Vivien Leigh), la joven más bella, caprichosa y egoísta de la región. Ella suspira por el amor de Ashley (Leslie Howard), pero él está prometido con su prima, la dulce y bondadosa Melanie (Olivia de Havilland). En la última fiesta antes del estallido de la Guerra de Secesión (1861-1865), Scarlett conoce al cínico y apuesto Rhett Butler (Clark Gable), un vividor arrogante y aventurero, que sólo piensa en sí mismo y que no tiene ninguna intención de participar en la contienda. Lo único que él desea es hacerse rico y conquistar el corazón de la hermosa Scarlett", reza la sinopsis oficial de Lo que el viento se llevó, el clásico inoxidable que sigue más vigente que nunca.




