Para Sam Worthington la próxima Avatar cambiará "completamente la franquicia"

Sam Worthington reveló que ya leyó el guión de la cuarta Avatar y que la película será realmente sorprendente, cambiando, por completo, la saga.

Sam Worthington como Jake Sully en Avatar. 

Sam Worthington como Jake Sully en Avatar. 

Foto: 20th Century Studios.

Tras el estreno de Avatar: Fuego y ceniza a fines de 2025, James Cameron adelantó que la franquicia está muy lejos de terminar. Según reveló Sam Worthington, los guiones de la cuarta y cinta cintas ya están bastante encaminados y, de hecho, pudo leerlos, dando cuenta de que lo que vendrá será épico.

"Los he leído. Soy muy afortunado. He leído el cuatro y el cinco, y el cuatro es mi favorito, así que espero que podamos seguir viajando. Cambia por completo toda la dinámica y todo el universo", expresó durante una entrevista con CBS Mornings.

Así hablaba Sam Worthington sobre Avatar 4

Aunque el protagonista no brindó más detalles, se sabe que la cuarta Avatar incluirá un salto temporal de 8 años, lo que hará que el espectador vea a personajes como Lo'ak, Kiri y Tuk continuando el relevo generacional que ya comenzó en la tercera película.

Este salto en el tiempo podría tener importantes consecuencias en el conflicto entre humanos y Na'vi. Cabe recordar que en Avatar: Fuego y ceniza Spider logró respirar el aire de Pandora sin necesidad de máscara, lo que podría convertirse en un arma letal si la RDA logra hacer que miembros del ejército puedan respirar sin necesidad de máscaras.

Pese a que a todo estaría bastante encaminado, Avatar 4 no llegaría a los cines hasta diciembre de 2029.

Pese a que a todo estaría bastante encaminado, Avatar 4 no llegaría a los cines hasta diciembre de 2029.

Si bien está bastante encaminada, la cuarta película llegaría en diciembre de 2029 tal como lo confirmó James Cameron, que adelantó que está en busca de nuevas herramientas que lo ayuden a abaratar costos y producir en menos tiempo.

La eficiencia de la que el oscarizado director habla apunta tanto al tiempo de producción como a los costos, que al ser demasiado elevados se convierte en una complicación en lo que a recaudación de taquilla respecta: "Son increíblemente caras y tardamos mucho en terminarlas. Quiero hacerlas en la mitad de tiempo por dos tercios del coste. Esa es mi métrica. Y vamos a tardar un año o así en averiguar cómo hacerlo".