Películas para ver con hambre: cinco historias donde la comida lo es todo
Estas cinco películas prueban que la cocina puede ser el centro de una historia tan poderosa como cualquier otra.
Películas en la cocina donde la protagonista es la comida.
Itami ProductionsEl cine usa la comida de muchas maneras: como decorado, como detalle de época, como excusa para reunir personajes alrededor de una mesa. Pero hay un tipo de película que va más lejos: una donde no es el contexto sino el tema, donde lo que se cocina y cómo se cocina dice todo sobre los personajes, sus deseos y sus contradicciones.
Esas películas entienden algo que los mejores cocineros también entienden y es que preparar y compartir comida es un acto profundamente humano. Tiene que ver con el amor, con el poder, con la memoria, con la identidad, con el control. Una receta puede ser una declaración. Una cena puede ser una batalla. Un plato bien ejecutado puede cambiar la forma en que alguien te ve para siempre.
Estas son cinco películas donde la comida es el lenguaje y vale la pena prestarle atención a cada ingrediente.
Ratatouille (2007)
Una rata con un paladar extraordinario sueña con cocinar en el mejor restaurante de París. Pixar construyó alrededor de esa premisa una película sobre el talento, la autoría y la pregunta de quién tiene derecho a crear arte. La escena donde el crítico gastronómico prueba la ratatouille y viaja de golpe a su infancia es uno de los momentos más perfectos de la animación contemporánea y funciona porque la película se tomó en serio la comida desde el principio.
The Menu (2022)
Una pareja viaja a una isla remota para cenar en el restaurante más exclusivo del mundo, donde el chef tiene preparado un menú que ninguno de los comensales esperaba. The Menu usa la alta cocina como escenario de una sátira sobre el privilegio, el arte y la relación entre quien crea y quien consume. Ralph Fiennes construye al chef Slowik como uno de los personajes más inquietantes del cine reciente, con una calma que es más amenazante que cualquier grito.
Tampopo (1985)
Una viuda que administra un modesto local de ramen en Tokio recibe la ayuda de un camionero para perfeccionar su receta hasta hacerla perfecta. Itami construyó alrededor de esa historia central una serie de episodios paralelos sobre la obsesión con la comida, el placer y el ritual. Es una película que celebra el acto de comer con una generosidad y un humor que pocas obras del género igualaron.
Burnt (2015)
Un chef brillante y autodestructivo intenta reconstruir su carrera y conseguir su tercera estrella Michelin después de años de excesos que lo dejaron fuera de la industria. John Wells filmó las cocinas con una intensidad que hace que cada servicio parezca una operación militar, y Bradley Cooper se convirtió en un personaje cuya obsesión con la perfección es al mismo tiempo su mayor talento y su mayor problema. Es una película sobre el precio que tiene hacer algo extraordinario.
Toast (2010)
El joven Nigel Slater crece con grandes aspiraciones culinarias en una casa donde su madre apenas sabe hacer tostadas. Cuando ella muere, la relación con su padre se complica aún más con la llegada de una nueva mujer que conquista al padre a través de la cocina. Lo que sigue es una historia de duelo, identidad y competencia donde cada receta tiene el peso de una declaración de amor o de guerra. Helena Bonham Carter y Freddie Highmore sostienen una dinámica que es dulce y cruel en la misma medida.






