Que Netflix compre Warner Bros. Discovery es malo, pero que lo haga Paramount sería aún peor
La compra de Warner Bros. Discovery por Netflix enciende alarmas en Hollywood y reabre el debate sobre monopolios, censura y el futuro del cine en salas.
Paramount se mete en la pulseada por la compra de Warner Bros.
ShutterstockEl día viernes, la noticia de que Netflix compraría Warner Bros. Discovery sacudió a la industria entera. El hecho de que un emblema del cine clásico y una de las marcas más respetadas de Hollywood pasara a manos de Netflix, es una pesadilla que de a poco se empieza a materializar. Sin embargo, en las últimas horas, la compañía Paramount Skydance asegura que lanzará una oferta más "hostil" para poder hacerse con el estudio, algo que muchos consideran mucho peor.
Pese a que Netflix anunció la noticia con total seguridad, se trata de un largo proceso que podría llevar desde meses hasta años. Pero lo cierto, es que el peligro va mucho más allá del catálogo de un estudio centenario como Warner, sino que pone en jaque los lanzamientos de películas en salas de cine, un hábito que ha encontrado la forma de resistir, incluso después de años de crisis. Se habla de un estreno en salas de apenas dos semanas, lo cual para muchos es prácticamente una sentencia de muerte para la experiencia cinematográfica tradicional. Los cines independientes serían los primeros en sentir el impacto.
Paradójicamente, Warner venía de un 2025 que arrancó con tropiezos, pero logró repuntar con una racha de estrenos potentes como Una película de Minecraft, Sinners, Superman y Weapons. Esos títulos habían devuelto la fe en el ritual colectivo de ir al cine y dejaban en claro que todavía había espacio para propuestas capaces de llenar salas. Justamente por eso el golpe emocional fue mayor.
Pero ahora, la posibilidad de que Paramount se sume a la pulseada, plantea un escenario mucho más oscuro. Según fuentes allegadas a la industria, la compañía podría intentar una ofensiva para recuperar terreno. Y es que el temor viene de la influencia que el propio Donald Trump tiene sobre el estudio.
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Las alarmas crecieron aún más cuando trascendió que Paramount Skydance estaba dispuesta a recurrir a capital saudí para reforzar su propuesta. La idea de que Arabia Saudita tenga una participación directa en un estudio como Warner Bros. ha generado el rechazo inmediato por parte de artistas, productores y organizaciones vinculadas a la libertad de expresión.
Ante este panorama, el desenlace con Netflix se perfila como el mal menor. La plataforma comandada por Ted Sarandos no está libre de críticas. Mientras los consumidores aplauden la idea de tener que pagar un solo servicio en lugar de dos, no dimensionan los costos que esa fusión traerá aparejados.
La comunidad de Hollywood rápidamente entró en alerta frente a la perspectiva de usar el vasto archivo de Warner como base para proyectos de inteligencia artificial encendió otro debate espinoso sobre el futuro de la creatividad, los derechos de autor y la automatización. Sin embargo, frente a la alternativa de una injerencia política o de capitales con restricciones ideológicas explícitas, algunos ven esta compra como la opción ligeramente menos peligrosa.
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