El increíble negocio que tenía Vicente Fernández con mini caballos

Vicente Fernández tenía un gran negocio en torno a unos exclusivos caballos que se caracterizan por su tamaño. Conozcamos más sobre este mundo de los equinos.
El cantante Vicente Fernández llegó a ganar 8 Grammy Latinos.
El cantante Vicente Fernández llegó a ganar 8 Grammy Latinos. Foto: Instagram

Una de las pasiones de Vicente Fernández, además de la música, fueron los caballos. Le gustaban de todos los tipos y razas, pero en particular tenía debilidad por los  caballos miniatura, los cuales criaba en su rancho “Los Tres Potrillos”.

Lo que hace tan especiales a estos animales es su tamaño ya que tan solo miden entre 86 y 90 cm y son de carácter noble. Dos características que los hacen ideales para los niños que recién comienzan a montar. Su contextura física los vuelve costosos, pero los de Vicente Fernández son aún más exclusivos por su descendencia ya que resultan ser los más finos que se pueden obtener en México y Estados Unidos. 

Vicente Fernández junto a dos de sus mini caballos. 

Cabe destacar que los caballos miniatura no son lo mismo que los ponis debido a que, además de variar en algunos aspectos físicos, se diferencian principalmente por su carácter, siendo los últimos mencionados más agresivos.

¿Cuánto salen los caballos que criaba Vicente Fernández?

La crianza y venta de los caballos de Vicente Fernández era un negocio que el cantante llevó adelante por más de treinta años y que hoy en día su familia continúa. Se estima que un ejemplar de estos animales, que puede llegar a tener mucho tiempo de espera para ser recibido, puede ir de los 30 mil a los 45 mil pesos mexicanos, entre unos 1.500 o 2.200 dólares.

El precio puede variar dependiendo de si la persona interesada quiere elegir del catálogo una yegua y un potrillo en particular para tener un tipo de cría específico. Este punto ha sido muy controversial, sobre todo en los últimos años, ya que muchas organizaciones defensoras de animales comenzaron a cuestionar la manipulación genética con fines lucrativos que se lleva en el lugar. 

Además, han resaltado el supuesto maltrato animal al que se somete a los equinos para lograr los resultados deseados. A pesar de estas denuncias, el negocio de los mini caballos continúa activo y pareciera que no va a terminar pronto.