Final explicado de Sangre asesina, la película de acción que triunfa en Netflix

La película tailandesa se ha ubicado entre lo más visto de Netflix. Repasamos en detalle su impactante final.

Sangre asesina se ha ubicado entre lo más visto de Netflix

Sangre asesina se ha ubicado entre lo más visto de Netflix

La nueva apuesta tailandesa de Netflix dentro del género de artes marciales llegó dispuesta a no soltar al espectador desde la primera escena. Sangre asesina (My Dearest Assassin), dirigida por Taweewat Wantha y disponible en la plataforma desde el 7 de mayo, gira en torno a Lhan, interpretada por Pimchanok Luevisadpaibul, una joven que posee el rarísimo tipo sanguíneo Aurum. Sus padres son asesinados por Pruek, alias El Cazador, un sicario contratado por un mafioso adinerado que necesita ese fluido excepcional. Lhan es rescatada en el último minuto por Poh, líder del grupo de asesinos House89, quien decide ocultarla en su casa y encarga a su hijo Pran que la cuide.

Pronto se descubre que la protección de Poh no era tan altruista: Pran también tiene el tipo Aurum y Lhan funcionaría, en los hechos, como su banco de sangre de emergencia. La revelación llega en medio de un tiroteo brutal en el que Pruek ataca el cuartel de House89 con ayuda de la banda rival Mala. En esa balacera muere Poh junto a varios asesinos de la organización, y solo logran escapar Lhan, Pran, M —otro chico que Poh había recogido años atrás— y dos sicarios más. La película plantea ahí su verdadero núcleo: una venganza pendiente y un grupo de fugitivos que ya no tiene refugio.

Sangre asesina - Tráiler

Final explicado de Sangre asesina

Lo que sigue es el arco de transformación de la protagonista. Tras la huida, Lhan estalla porque nadie le contó que era un repuesto biológico para Pran, pero también carga con la culpa por las muertes en House89. M la convence de quedarse y ella, lejos de aceptar un rol pasivo, le exige a Pran que la entrene. Los dos asesinos se muestran reticentes al inicio, hasta que comprueban que la chica había aprendido técnicas de combate solo por observarlos. En apenas un par de meses Lhan se vuelve una luchadora competente, un tramo que en pantalla resulta algo apresurado pero que el guion justifica en la urgencia: Pruek y los Mala están cerca de dar con su nuevo escondite.

El enfrentamiento decisivo ocurre en un edificio de varios pisos, donde House89 toma la iniciativa y monta una contraofensiva. La secuencia, una de las más logradas de la película, deja dos asesinos veteranos caídos del lado de los protagonistas. M elimina a uno de los líderes de los Mala, Pran neutraliza al otro y Lhan parece terminar con Pruek tras una pelea cuerpo a cuerpo con cuchillos. El final parecía servido en bandeja, con los tres jóvenes huyendo del edificio en una camioneta, pero el director optó por torcer el rumbo. Un disparo de francotirador alcanza a Lhan en el pecho: el líder Mala que Pran había dejado inconsciente despertó y se hizo con un rifle de precisión. Como ella pierde justamente la sangre Aurum, Pran no tiene más opción que donarle la suya.

Sangre asesina
Sangre asesina llegó hace unos días a Netflix

Sangre asesina llegó hace unos días a Netflix

Mientras M conduce buscando un hospital, el jefe de los Mala los intercepta. En la pelea, M lo mata, pero queda mortalmente herido. Pran, devastado por no haber podido salvar al hermano que la vida le había dado, se desangra a su vez hasta perder la conciencia. Cuando Lhan despierta al día siguiente, descubre que Pran entregó su vida para sostener la de ella, en un desenlace doblemente trágico: la protagonista pierde, en cuestión de horas, a las dos personas más cercanas que le quedaban. La cámara después salta hacia adelante en el tiempo y la muestra viviendo en paz junto a un hijo, fruto de la noche que pasó con Pran antes del combate, un pequeño respiro emocional en medio del duelo.

El último giro llega cuando la película revela que El Cazador, a quien creíamos muerto, en realidad había sobrevivido y se recuperaba en silencio de sus heridas. Durante un momento parece que el guion guarda esa carta para una eventual secuela en la que Pruek vaya tras Lhan y su hijo, pero el plan es otro. Un visitante llega a la guarida del sicario con una caja de regalo: dentro está el arma con la que asesinó a los padres de la protagonista. Cuando Pruek levanta la vista, descubre que la visitante es la propia Lhan, que esta vez no le da margen y lo ejecuta en el acto, cerrando con sus propias manos el ciclo de venganza que arrancó cuando era apenas una niña.