La historia real detrás de El testigo, la serie que arrasa en Netflix
La miniserie británica de tres episodios se ha ubicado entre lo más visto de Netflix. Repasamos los acontecimientos reales que inspiraron la serie.
El testigo arrasa en Netflix
NetflixUna madre joven asesinada a plena luz del día, un nene de apenas dos años como único testigo y una investigación policial que tardó más de una década en encontrar al verdadero culpable. Esa es la trama que sostiene a El testigo, la serie de tres episodios que ya está disponible en Netflix y que se metió rápidamente entre lo más visto de la plataforma. Detrás de la ficción hay una historia real que marcó a Gran Bretaña: el asesinato de Rachel Nickell en Wimbledon Common, ocurrido en 1992.
Lo que distingue a esta producción es el punto de vista desde el que está narrada. La serie reconstruye los hechos a través de la mirada de André Hanscombe, pareja de Rachel, y de Alex Hanscombe, el hijo de ambos. Alex tenía solo dos años cuando presenció la muerte de su madre y fue, literalmente, el único testigo de aquella escena. Esa perspectiva íntima es la que El testigo intenta honrar.
Alex Hanscombe explicó por qué decidieron involucrarse en este proyecto después de años de mantener distancia con los medios. Contó que ya habían dado entrevistas y que existían otros programas previos sobre el caso, pero que esos trabajos apenas habían rozado la superficie de lo que realmente vivieron. Para él, la vida es una batalla entre el bien y el mal, y aunque el mal sea real, sostiene que la fuerza del bien siempre termina siendo más poderosa. Con esa convicción, la familia buscó rendir tributo al poder sanador del amor, la esperanza y la fe.
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¿El testigo está basada en una historia real?
Sí. La serie aborda las consecuencias del asesinato de Rachel Nickell y expone el dolor, el desconcierto y el trauma que atravesaron André Hanscombe —interpretado por Jordan Bolger— y su hijo Alex, encarnado de niño por Jahsaiah Williams y más tarde, en su adolescencia, por Max Fincham. André aclaró que la producción no pretende ser un "video casero", pero remarcó que todo el equipo trabajó con enorme dedicación para que cada detalle resultara fiel al espíritu de lo que ellos vivieron en carne propia.
Detrás de cámaras, el proyecto fue creado, escrito y producido ejecutivamente por Rob Williams, con dirección de Alex Winckler. La historia real se adentra en el impacto demoledor que provocó un acto de violencia brutal: tras el crimen, André y Alex tuvieron que sobrellevar el asedio mediático y la presión de una investigación policial cada vez más desesperada por dar con el responsable. Tanto Alex como André participaron además como asesores de la ficción. Sarah Brown ejerció como productora ejecutiva por STV Studios, junto a John Yorke en el mismo rol.
¿En qué libro se basa la serie?
El testigo toma como punto de partida Letting Go, el libro que Alex Hanscombe publicó en 2017. Según relató, escribir esa obra fue parte de un largo proceso para intentar comprender y asimilar lo sucedido, aunque reconoció que se trató de un camino complejo. Ni él ni su padre sintieron nunca que habían logrado contar la historia del todo bien, ni que habían dejado de crecer como personas. Ambos coincidieron en que todavía quedaba una parte del relato por compartir para honrar verdaderamente la memoria de Rachel.
En el centro de esa decisión, dice Alex, está el deseo de ayudar a otros. Reconoce que no siempre se sabe por qué ocurren las cosas ni existen garantías sobre el futuro, pero el mensaje que la familia eligió transmitir es el de no rendirse jamás ni perder la esperanza. Para él, la vida es una batalla que vale la pena pelear, incluso al precio de sacrificarlo todo por seguir aquello que uno lleva en el corazón.
¿También hay un documental sobre el caso?
Así es. The Murder of Rachel Nickell, un documental construido sobre la historia real de Rachel, su hijo y su pareja, también llegó a Netflix el 4 de junio. Alex y André Hanscombe figuran como protagonistas y voces centrales de ese material. Alex señaló que las personas reaccionan de manera distinta frente a la ficción y frente al documental, y que por eso vieron en esta segunda pieza una oportunidad para llegar a más gente con su testimonio y, ojalá, generar algún cambio.
El documental narra la historia de aquella madre joven asesinada a plena luz del día en Wimbledon Common, en Londres, en 1992, dejando a su hijo de dos años como único testigo del ataque. Dirigido por Lucy Bowden, nominada a los premios BAFTA, el filme examina la célebre y extensa investigación policial que siguió al crimen. Con material de archivo exclusivo, testimonios de primera mano de la familia y análisis de reconocidos expertos forenses, reconstruye cómo una pesquisa plagada de errores y enorme exposición mediática terminó llevando al banquillo a un hombre inocente, antes de que un giro inesperado reavivara la lucha de la familia por justicia más de una década después.
André valoró que esta vez se encontraron con un equipo de producción que entendía su situación y estaba en la misma sintonía que ellos. Recordó que, pese a las buenas intenciones, en muchas experiencias previas con los medios la persona del otro lado de la mesa no lograba ver las cosas desde su perspectiva, y que muchas veces les costó ponerse de acuerdo sobre qué era lo importante. Alex sumó que fue la primera vez que sintieron tener a su lado un equipo tan comprometido y cuidadoso, dispuesto a ir más allá de lo superficial y a narrar su historia haciéndole verdadera justicia, en un trabajo que vienen construyendo desde hace varios años.


