Netflix: el drama oculto en la plataforma que te hará valorar las pequeñas cosas de la vida
Este drama original de Netflix se centra en una mujer que lucha contra un ave en su jardín mientras intenta seguir adelante tras una dura pérdida.
Melissa McCarthy protagoniza este drama de Netflix.
NetflixDentro del amplio catálogo de Netflix, varias son las historias que quedan ocultas no porque no sean buenas sino por falta de visibilidad. Una de esas historias es El estornino, un emotivo drama original estrenado en 2021 y que es una verdadera joya.
La historia sigue a Lilly, interpretada por Melissa McCarthy, una mujer que intenta sostener su vida cotidiana tras la muerte de su hija. Su esposo Jack atraviesa su propio proceso desde una institución psiquiátrica, lo que deja a Lilly enfrentando la soledad, el enojo y una tristeza que no encuentra cauce. En ese escenario irrumpe, o más bien insist une, estornino que anida en su jardín y la ataca cada vez que intenta acercarse.
Así es El estornino, el drama de Netflix sobre la pérdida y el duelo
Lejos de ser un simple recurso pintoresco, el ave funciona como símbolo del duelo no resuelto: persistente, incómodo, imposible de ignorar. La lucha de Lilly con el estornino refleja su resistencia a enfrentar el dolor que la atraviesa. Es en esa tensión donde la película encuentra sus momentos más logrados, apoyada en una interpretación sólida de Melissa McCarthy, que se aleja de sus registros más cómicos para construir un personaje contenido pero profundamente expresivo.
Pese a sus buenas intenciones, en su afán por ofrecer un mensaje esperanzador, este emotivo drama recurre a lugares comunes del subgénero del cine terapéutico, aunque encuentra en la actriz principal y en Kevin Kline su fortaleza. Mientras que la protagonista sorprende, el legendario actor está correcto aunque por momentos bastante edulcorado, en un rol que le queda cómodo pero en el que no encuentra lugar para brillar del todo.
El estornino no es una película perfecta ni revolucionaria, pero sí honesta en su intención. Su mayor virtud radica en no apresurar los tiempos del duelo ni ofrecer soluciones mágicas. En cambio, propone un recorrido pausado, donde el dolor convive con pequeños gestos de sanación.



