Netflix: la historia real detrás de La captura, el thriller sobre la noche en que cayó el Chapo Guzmán
El thriller mexicano llegó a Netflix y reconstruye las horas posteriores a la detención de Joaquín "El Chapo" Guzmán en 2016.
La captura está basada en una historia real
Netflix sumó a su catálogo uno de los estrenos más esperados del año: La captura, disponible desde el viernes 21 de agosto, un thriller que reconstruye las horas posteriores a la recaptura de Joaquín "El Chapo" Guzmán, el histórico jefe del Cártel de Sinaloa. Lejos de los relatos tradicionales sobre el ascenso criminal del narco, esta producción mexicana elige un ángulo inédito: el de dos policías federales que, casi por azar, terminan custodiando al delincuente más peligroso del hemisferio en pleno territorio dominado por su organización.
El protagonista silencioso de esta historia real es Guzmán Loera, nacido en 1957 en Badiraguato, Sinaloa, donde de chico vendía naranjas en el mercado antes de iniciarse en el contrabando de la mano de un tío. Sin educación formal, escaló hasta comandar envíos masivos de marihuana y cocaína hacia Estados Unidos y se le atribuye responsabilidad en más de 34.000 muertes. Su figura, comparable a la de Pablo Escobar en la mitología criminal, alcanzó dimensión planetaria tras su fuga del penal del Altiplano en julio de 2015, cuando escapó arrastrándose por un túnel y desató una cacería nacional.
Mirá el tráiler:
La trama de la película se sitúa el 8 de enero de 2016, día en que el entonces presidente Enrique Peña Nieto anunció por Twitter la recaptura del capo. Alfonso Herrera y Noé Hernández interpretan a Carmona y Rosales, los agentes que pasan de una patrulla de rutina a convertirse en blanco del cártel, mientras Héctor Kotsifakis encarna al narcotraficante. El film respeta detalles verídicos —como la camiseta blanca de tirantes sucia que Guzmán vestía al ser detenido—, aunque incorpora escenas y diálogos creados para potenciar el dramatismo, y reduce a dos los cuatro policías que en realidad participaron del episodio.
La Operación Cisne Negro, el plan que terminó con la leyenda
Los hechos verdaderos comenzaron con denuncias vecinales sobre hombres armados en una vivienda de Los Mochis, vigilada durante un mes por la Marina mexicana. Las comunicaciones interceptadas anticipaban la llegada de "la abuela", y tras un sospechoso pedido nocturno de tacos retirado en una furgoneta blanca, 17 marines asaltaron la casa con apoyo del Ejército y la Policía Federal. Cinco sicarios murieron en el operativo, pero el líder del cártel logró huir por un túnel secreto junto a un lugarteniente, emergió a un kilómetro y medio y robó un vehículo a punta de pistola.
La fuga duró poco: una alerta estatal permitió interceptar el auto a unos 20 kilómetros de la ciudad, y allí el Chapo Guzmán intentó comprar su libertad con ofertas que habrían llegado a los 50 millones de dólares, además de propiedades y empleos. Ante la negativa de los agentes, lanzó una amenaza directa: "Todos vais a morir". Con 40 sicarios en camino para rescatarlo, los policías lo trasladaron a un motel en las afueras hasta la llegada de refuerzos, y horas más tarde el detenido voló a Ciudad de México para regresar a la misma prisión de la que se había escapado. Su historia judicial se cerró en 2019, cuando un jurado estadounidense lo condenó a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.


