Crítica de Spider-Man: No Way Home: la película que el personaje y los fanáticos se merecían

Crítica de Spider-Man: No Way Home: la película que el personaje y los fanáticos se merecían

Spider-Man: No Way Home no se guarda nada pero lo hace con sutil balance, dando espacio al desarrollo de cada uno de los elementos de la historia.

Magela Muzio

Spider-Man: No Way Home es una de las películas más esperadas del año. No solo incluye a uno de los superhéroes más famosos y queridos de todos los tiempos, sino que además ha sabido construir tal parafernalia, que la vara estaba más que alta por parte de los fans.

La nueva entrega vuelve a ser fruto de la exitosa colaboración entre Sony Pictures y Marvel Studios, que lograron encausar una nueva saga en solitario del héroe, además de darle la bienvenida que se merecía como miembro oficial del Universo Cinematográfico Marvel.

Tom Holland y Zenaya en Spider-Man: No Way Home 

La última entrega, No Way Home, venía generando gran expectativa entre los fanáticos. Al comienzo, las pistas sobre las nuevas aventuras del héroe eran escasas, hasta que comenzaron los rumores, especulaciones y las teorías por parte de los fans. Cuando el multiverso comenzó a cobrar vida dentro del MCU, el camino comenzó a estar de a poco más claro, y el hype que se desató en torno a la película se volvió imparable. Y el objetivo era muy ambicioso, ya que debía continuar desarrollando la trama en solitario del héroe, a la vez de servir como hilo conductor con el resto de las producciones de Marvel.

La buena noticia es que Spider-Man: No Way Home no decepciona. Es casi perfecta y lo tiene todo. El camino del héroe bien definido, villanos de sobra, escenas de acción desmedidas, momentos cómicos, emotivos, también dramáticos, y el nivel justo y necesario de "fan service" que debe haber en este tipo de películas.

El filme arranca justo en los minutos finales de Spider-Man: Far From Home cuando la identidad de Peter Parker es revelada al mundo, luego de que Mysterio acusa a Spider-Man de asesino. Peter (Tom Holland) trata de llevar una vida normal, con sus amigos, su novia y tratando de terminar su último año de secundaria y prepararse para ir a la universidad. Sin embargo, con el mundo entero al tanto de que él es Spider-Man, cada día se vuelve un poco más difícil. Tanto para él como para los que los rodean.

Así es que un día decide acudir en búsqueda de Doctor Strange (Benedict Cumberbatch) y así tratar, por medio de la magia, de retornar las cosas a la normalidad. De esta forma, el Maestro de las Artes Místicas trata de lanzar un hechizo que borrará la identidad secreta de Spider-Man de la mente de todo ser vivo. Por supuesto, las cosas no salen acorde al plan, lo que provoca que todos los villanos de Spider-Man, incluidos los de otras dimensiones, hagan su aparición. Entre ellos, Doctor Octopus (Alfred Molina) de Spider-Man 2, Electro (Jamie Foxx) de The Amazing Spider-Man 2, y el Duende Verde (Willem Dafoe) de Spider-Man.

 

"Un gran poder conlleva una gran responsabilidad"

Dicha frase no podría cobrar más sentido. Mientras que en las entregas anteriores Peter es tratado como un adolescente que necesita guía y cuidado. El Peter Parker de No Way Home tiene un sentido de la responsabilidad mucho más claro, tanto a la hora de tomar decisiones como a la hora de ejecutar sus acciones.

Encontramos a un Spider-Man capaz de tomar sus propias decisiones, que es consciente de los problemas y trata de resolverlos. Gracias a esto, Tom Holland brilla como nunca lo hizo antes en el traje del héroe, tomando las riendas de la situación y cargando el desarrollo de la historia sobre sus hombros.

Asimismo, la película plantea un gran crecimiento emocional para este joven héroe. A partir de una serie de circunstancias que se desarrollan en la historia, Peter se da cuenta quién es y cuáles pueden ser los impactos de sus acciones. Una de las razones de esto tiene que ver con toda su red afectiva que incluye sus vínculos con Ned (Jacob Batalon), MJ (Zendaya), y la tía May (Marisa Tomei), en donde cada uno tiene un rol de gran importancia que jugar.

Holland, Zendaya y Jacob Batalon

Por otra parte, el concepto del Multiverso está presente pero no se impone por sobre la historia. Aunque sí cobra gran relevancia desde lo visual. La puesta en escena y los efectos visuales de la película son espectaculares y verdaderamente logran transportar al espectador a otra dimensión.

Otro de los aspectos presentes es el "fan service". Durante meses los fanáticos especularon, inventaron teorías y hasta analizaron al detalle las supuestas filtraciones. A pesar de todo eso, Spider-Man: No Way Home no deja de ser una sorpresa que provocará emoción, risas y hasta merecidos aplausos en la audiencia.

Spider-Man: No Way Home no se guarda nada pero lo hace con sutil balance, dando espacio al desarrollo de cada uno de los elementos de la historia. Al mismo tiempo, las palabras de Holland cobran sentido cuando se refirió a que el filme tenía gusto a fin. Sin duda, la cinta pone fin a uno de los capítulos del héroe, pero dando pie al comienzo de una nueva etapa. Sin mucho más, Spider-Man: No Way Home dejará contentos a todos.

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