Final explicado La historia oficial, la película argentina que cautivó al público y la crítica

Dirigida por Luis Puenzo, la cinta se centra en una acomodada profesora de historia que, en los últimos años de la dictadura militar argentina, comienza a tomar conciencia de lo ocurrido en ese periodo. El descarnado film, escrito por Aida Bortnik y Puenzo, es una de las joyas del cine argentino.
La historia oficial es un clásico del cine argentino
La historia oficial es un clásico del cine argentino Foto: Almi Pictures/Distribution Company

Hay películas que marcan a fuego, sin importar los años que hayan pasado desde su estreno; como es el caso de La historia oficial, primera cinta argentina en llevarse el Oscar a Mejor Película Extranjera.

"Buenos Aires, 1983. En los últimos años de la dictadura militar argentina, una acomodada profesora de Historia comienza a tomar conciencia de lo ocurrido en ese periodo. Sus sospechas sobre los oscuros asuntos de su marido y una Abuela de Plaza de Mayo que busca a su nieta son los motivos que la llevan a replantearse 'la historia oficial'", reza la sinopsis oficial del film.

Mira el tráiler:

Dirigida por Luis Puenzo y protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio, la cinta, estrenada en 1985, cautivó al público y la crítica debido a su descarnada forma de contar los hechos a través de una historia ficticia pero inspirada en la vida de millones de argentinos que vivieron durante la cruenta dictadura militar.

El guion, que fue escrito por una de las plumas femeninas más destacadas de la argentina, Aida Bortnik; y el propio Puenzo, fue nominado al Oscar en la categoría de Guion Original, que terminó quedando en manos de Earl W. Wallace, William Kelley y Pamela Wallace por Testigo en peligro (Witness).

La historia oficial  se desarrolla en Buenos Aires, y muestra como Alicia, una profesora de Historia, comienza a repensar lo sucedido durante la dictadura gracias al testimonio de una amiga que regresa del exilio, sus alumnos y las voces que comienzan a alzarse en la calle en los últimos años del gobierno militar.

Al comenzar a replantearse "la historia oficial", Alicia comienza a sospechar que la adopción de su hija Gabriela podría no haber sido tan legal y que la niña podría ser hija de desaparecidos
Crédito: Almi Pictures/Distribution Company

Madre de Gabriela, una niña que adoptó con su marido cinco años antes, comienza a replantearse la legalidad de su proceso de adopción, recorriendo hospitales en busca del rompecabezas que significa para ella el origen de su hija. Acompañada por las Abuelas de Plaza de Mayo, descubrirá en una de ellas la llave para completar ese rompecabezas.

El final muestra a Alicia enfrentando, por última vez, a su marido, antes de irse del hogar que comparten, mientras Gaby se encuentra sentada en la mecedora de su abuela, cantando En el País de Nomeacuerdo, canción infantil compuesta por María Elena Walsh, que sirve como banda sonora de la película ya que su letra habla de una tierra de la que uno ya no recuerda nada y que puede ir a la perfección tanto para Alicia como para su hija. Ambas, emprenderán un nuevo camino lejos del dolor y la violencia; donde serán mucho más auténticas al saber de dónde vienen y hacia dónde van.