Tres clásicos para recordar a Janet Leigh, una de las musas de Hitchcock, a 20 años de su partida
El 3 de octubre de 2004 fallecía en su casa de Beverly Hills Janet Leigh. La noticia fue un baldazo de agua fría para Hollywood que desconocía que la actriz de 77 años venía luchando hacía varios años con una inflamación de los vasos sanguíneos, que, al complicarse, terminaría con su vida.
Con una extensa trayectoria, Janet Leigh estuvo activa en la industria entre 1947 y 2004, siendo la década del '60 la más fructífera de su carrera gracias al impulso que ser una de las musas de Alfred Hitchcock le dio a su perfil.
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En el plano privado, la actriz se casó cuatro veces, siendo su matrimonio con Tony Curtis el más recordado de todos y el que le dio a sus hijas: Kelly y la oscarizada Jamie Lee Curtis.
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A 20 años de su partida, la mejor forma de recordarla es a través de su arte y, para ello, te proponemos tres clásicos que la tienen como protagonista y que no deberías dejar de ver hoy.
Sed de mal (1958)
Un agente de la policía de narcóticos (Charlton Heston) llega a la frontera mexicana con su esposa justo en el momento en que explota una bomba. Inmediatamente se hace cargo de la investigación contando con la colaboración de Quinlan (Orson Welles), el jefe de la policía local, muy conocido en la zona por sus métodos expeditivos y poco ortodoxos. Una lucha feroz se desata entre los dos hombres, pues cada uno de ellos tiene pruebas contra el otro.
Psicosis (1960)
Marion Crane, una joven secretaria, huye de la ciudad tras cometer el robo de un dinero en la empresa para la que trabaja. Después de conducir durante horas, decide descansar en un pequeño y apartado motel de carretera regentado por un tímido joven, Norman Bates, que vive en la casa de al lado con su madre.
Un beso para Birdie (1963)
Cuando Conrad Birdie, estrella del rock e ídolo juvenil, es llamado al ejército, todas las adolescentes del país se revolucionan. Albert (Dick van Dyke), quien escribe las canciones de Conrad, se queda sin trabajo; razón por la que junto a su novia (Janet Leigh) organizan entonces un concurso nacional gracias al que una afortunada alcanzará el sueño de dar el beso de despedida a Conrad en El Show de Ed Sullivan.



