Tres clásicos románticos basados en libros que son ideales para ver hoy
El mundo de la literatura y el del cine se han entrecruzado en más de una oportunidad, dando con clásicos atemporales que encantan a la audiencia.
Favorito por excelencia, el género romántico es una apuesta segura tanto en un mundo como en el otro, por lo que, cuando se juntan, surgen títulos en verdad inolvidables.
Producidas entre mediados de 1930 y fines de 1940, estos tres clásicos que hoy te proponemos son el fiel reflejo de que se puede ser fiel a la novela, contentar a los lectores y atraer a los espectadores que, quizás, no son tan amigos de la lectura.
Ana Karenina (1935)
Crédito: Metro-Goldwyn-Mayer
Siglo XIX, Rusia zarista. Adaptación de la novela homónima del escritor ruso León Tolstoi. El conde Vronsky, un joven y apuesto oficial, se enamora perdidamente de Anna Karenina, esposa de un alto funcionario de San Petersburgo. Cuando se conocieron en una estación de tren, un guardavías murió arrollado por un tren, y Anna interpretó este hecho como un mal augurio. Como el marido de Anna se niega concederle el divorcio, deciden vivir juntos, pero, a partir de ese momento, se verán marginados por la sociedad a la que pertenecen.
El plus de esta versión, que la ubica entre las mejores que se han hecho de la obra, es Greta Garbo en el rol principal.
Cumbres Borrascosas (1939)
Perdido en medio de una tormenta de nieve en un rocoso páramo inglés, un extranjero se topa con Cumbres Borrascosas, la lúgubre mansión del misterioso Heathcliff, un hombre tan torturado por un amor frustrado que ha perdido el deseo de vivir. Mientras la tormenta ruge en el exterior, el fatigado caminante escucha fascinado la triste historia del desesperado amor de Heathcliff y Cathy. Cuando Heathcliff volvió a buscarla, después de una larga ausencia intentando hacer fortuna, Cathy ya se había casado con un joven de la alta sociedad. El desengaño destrozó el alma de Heathcliff, pero no logró apagar el fuego de una pasión inextinguible que arderá en sus entrañas por toda la eternidad.
La cinta está basada en el clásico de Emily Brontë.
Mujercitas (1949)
Adaptación de la novela homónima de Louise May Alcott. Mientras su padre está en la guerra, cuatro jóvenes hermanas de caracteres muy diferentes realizan un aprendizaje, a veces doloroso, a veces fascinante, de la vida y del amor. A medida que van creciendo, abandonan, una a una, el hogar familiar para casarse y crear su propia familia. En casa sólo se queda Jo, que quiere ser escritora, y para conseguirlo se traslada a Nueva York, donde, gracias a su tenacidad y esfuerzo logra publicar su primera obra.
Esta versión de Mujercitas, la segunda que se realizó en cine, cuenta con las actuaciones de Elizabeth Taylor (Amy March) y Janet Leigh (Meg March).


