Cuatros ejemplos donde el actor y el director de la película se odiaron con fuerzas

La relación de un director y su actor es esencial para que las cosas que transmitan como la gente. Lamentablemente el director tampco.

La relación director - actor clave qie no funcionaba... pero si.

La relación director - actor clave qie no funcionaba... pero si.

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El éxito de una película generalmente requiere un buen clima de trabajo. Directores y actores que se escuchan, que confían mutuamente en sus decisiones, que están dispuestos a ceder cuando hace falta. Es la teoría.

La práctica, en cambio, está llena de casos donde dos personalidades fuertes se encontraron en un set y decidieron que ninguna iba a dar el brazo a torcer. A veces ese conflicto no afecta define el resultado final. En ocasiones produce obras que existen a pesar de todo o, precisamente, por todo lo que ocurrió detrás de cámara.

Estos son cinco casos donde trabajar juntos fue todo menos fácil.

Werner Herzog y Klaus Kinski

La relación entre Herzog y Kinski es probablemente el conflicto más documentado y más extremo de la historia del cine. Kinski era un actor de una intensidad genuinamente descontrolada con decenas de anécdotas que relatan que insultaba al equipo, abandonaba el set, protagonizaba escenas de furia que duraban horas. Herzog lo dirigió cinco veces porque entendía que esa inestabilidad producía algo en pantalla que ningún actor convencional podía dar. En su documental Mi enemigo íntimo, el director reconstruyó la relación con una mezcla de fascinación y horror que dice todo sobre lo que significó compartir un set con él. Nunca fueron amigos. Las películas son extraordinarias.

Edward Norton y Tony Kaye

Tony Kaye dirigió American History X con una visión muy clara de lo que quería; el problema es que Edward Norton tenía otra. Durante la posproducción, Norton intervino directamente en el montaje final sin autorización del director, reemplazando el corte de Kaye por una versión propia que el estudio terminó avalando. Kaye quedó tan furioso que intentó que la Directors Guild of America le retirara el crédito a Norton, hizo campaña pública contra la película y llegó a publicar solicitadas en la prensa especializada. La ironía es que el corte de Norton es el que la mayoría considera superior y la actuación que emergió de ese conflicto le valió la única nominación al Oscar de su carrera hasta ese momento.

Jean-Luc Godard y Brigitte Bardot

La película está basada en la novela homónima de Alberto Moravia y es considerada una de las mejores de Godard.

La película está basada en la novela homónima de Alberto Moravia y es considerada una de las mejores de Godard.

El productor Carlo Ponti contrató a Brigitte Bardot para dar financiamiento internacional a El Desprecio y Jean-Luc Godard nunca lo aceptó del todo. La filmó con una distancia clínica que la actriz interpretó como indiferencia y falta de respeto, y las tensiones en el set fueron constantes. Godard no quería una estrella sino un cuerpo en función de sus ideas; Bardot quería un director que la viera… ninguno de los dos obtuvo lo que buscaba. La película que emergió de ese malentendido es una de las más hermosas sobre el desamor que dio el cine europeo, protagonizada por dos personas que claramente no querían estar juntas.

Bruce Willis y Kevin Smith

Kevin Smith habló de esto en público con una honestidad que pocos directores se permiten. El conflicto se dio en la película Cop Out Willis llegó al set sin haber leído el guion, se negaba a hacer tomas adicionales, discutía las indicaciones y pasaba gran parte del tiempo en su caravana. Smith describió la experiencia como la más miserable de su carrera profesional y dijo que Willis le arruinó su amor por el cine durante un tiempo. Willis, por su parte, nunca comentó públicamente el conflicto. La película fue un fracaso de crítica y taquilla, y Smith no volvió a trabajar con actores de ese nivel de imposición.