La historia real detrás de Peaky Blinders: El hombre inmortal, la película que arrasa en Netflix
Peaky Blinders: El hombre inmortal mantiene un fuerte vínculo con hechos históricos reales que sirvieron de inspiración para la serie y la película.
Peaky Blinders: El hombre inmortal arrasa en Netflix
Aunque la saga construida por Steven Knight se mueve con libertad entre la ficción y la épica criminal, lo cierto es que Peaky Blinders: El hombre inmortal mantiene un fuerte vínculo con una historia real. Disponible en Netflix, la película retoma elementos históricos concretos para dar mayor peso a su guion, aún cuando sus protagonistas y gran parte de la trama central responden a decisiones creativas.
En ese sentido, la banda de los Peaky Blinders sí existió en la ciudad de Birmingham, pero su influencia fue mucho más limitada que la que muestra la ficción. Lejos de tener el alcance político o la sofisticación criminal que encarna Tommy Shelby, estos grupos operaban a menor escala. Sin embargo, la serie y la película toman ese punto de partida para construir un universo más amplio, donde los hechos históricos funcionan como anclaje.
Mirá el tráiler de la película:
Uno de los pilares más importantes de Peaky Blinders: El hombre inmortal es la inclusión de una conspiración nazi que busca desestabilizar la economía británica. Este aspecto no es inventado: está basado en la llamada Operación Bernhard, un plan real llevado adelante durante la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa consistía en inundar el Reino Unido con dinero falsificado para debilitar la libra esterlina y afectar la capacidad del país para sostener el conflicto bélico.
El operativo tuvo varias etapas y llegó a involucrar a prisioneros de campos de concentración, obligados a producir billetes falsos en grandes cantidades. Aunque la película adapta los detalles para ajustarlos a su relato, la esencia del plan —una guerra económica paralela al enfrentamiento militar— forma parte de la historia real. Incluso, el uso de estas falsificaciones tuvo consecuencias concretas en el desarrollo de la guerra.
Otro de los hechos históricos que la producción rescata es el bombardeo de la fábrica Birmingham Small Arms (BSA). Durante los ataques aéreos sobre la ciudad, este complejo industrial fue alcanzado, causando víctimas entre los trabajadores. La escena inicial de Peaky Blinders: El hombre inmortal funciona como un homenaje a ese episodio, reflejando el impacto humano de los bombardeos y el rol clave de la industria en tiempos de guerra.
Así, la película de Netflix logra equilibrar dramatización y contexto histórico. Si bien los personajes principales y sus conflictos responden a una construcción ficcional, el trasfondo se nutre de episodios reales que aportan densidad al relato.



