Netflix: cinco detalles que seguro no conocías sobre Mensajes de voz para Isabelle

Repasamos algunas curiosidades poco conocidas de la comedia romántica que arrasa en Netflix.

Mensajes de voz para Isabelle arrasa en Netflix

Mensajes de voz para Isabelle arrasa en Netflix

Detrás de cada película hay decisiones, casualidades y guiños que rara vez llegan al espectador, y Mensajes de voz para Isabelle no es la excepción. El estreno de Netflix esconde una serie de detalles de producción que cambian por completo la manera de mirar la comedia romántica que arrasa en la plataforma. Desde dónde se filmó realmente hasta quiénes aparecen sin que nadie lo note.

El primer dato que sorprende tiene que ver con la mujer detrás de cámara. Leah McKendrick, que firma el guion y la dirección, no se quedó solo del otro lado: también se metió en el reparto interpretando a Breeda. No fue su único aporte personal al proyecto. Originaria de San Francisco, la cineasta sumó a varios miembros de su propia familia como extras en la secuencia de los autobuses turísticos, un detalle íntimo que convive con la ficción sin que el público lo perciba.

Mirá el tráiler de la película:

Datos curiosos de la película que triunfa en Netflix

La química entre los protagonistas, por su parte, tiene una raíz más vieja de lo que aparenta. Zoey Deutch y Nick Robinson crecieron en Los Ángeles y ya se conocían mucho antes de compartir set en esta producción, lo que explica esa naturalidad difícil de fabricar frente a cámara. Vale recordar también que el proyecto tuvo otra cara posible: Hailee Steinfeld estuvo vinculada a una versión anterior de la película allá por 2019, antes de que el desarrollo tomara el rumbo que finalmente llegó a la pantalla.

Zoey Deutch no iba a protagonizar la película

Zoey Deutch no iba a protagonizar la película

Uno de los detalles más llamativos está en la geografía de la historia. En el papel, la trama transcurre en San Francisco, pero el rodaje cuenta otra cosa. La idea original ubicaba la acción entre Nueva York y Los Ángeles, y recién durante el desarrollo se decidió trasladarla a la ciudad californiana. Sin embargo, la producción apenas filmó tres días en San Francisco: la enorme mayoría de las escenas se grabaron en Vancouver, Columbia Británica, que terminó haciendo de doble de cuerpo de la ciudad de los tranvías.

Ese truco de locaciones deja una huella curiosa para los fanáticos de la gastronomía. El restaurante mexicano "Jose's" que aparece en pantalla no es un decorado inventado ni un local de San Francisco, sino un sitio real muy querido del otro lado de la frontera: se trata de la Taqueria Playa Tropical, ubicada en New Westminster, también en Columbia Británica. Un guiño que mezcla la ficción con un punto gastronómico de carne y hueso que los vecinos de la zona reconocen al instante.

Y para quienes ya vieron el final y no le temen a los spoilers, hay un último regalo escondido en la secuencia de baile que cierra la película. En medio de la celebración, Isabelle aparece brevemente al fondo, sumándose a la fiesta casi de incógnito. Es el tipo de aparición que se pierde si uno mira distraído, pero que recompensa a quien se queda atento hasta el último cuadro del estreno de Netflix.