Netflix: la serie animada que deberías ver si eres fan de Las guerreras K-Pop

Mientras la cinta animada de Netflix va camino a hacer historia en los Oscar, en la plataforma se encuentra Oshi no Ko, serie que retrata el lado B del K-Pop.

Oshi no Ko retrata el lado oscuro del brillo del K-Pop, central en Las guerreras K-Pop.

Oshi no Ko retrata el lado oscuro del brillo del K-Pop, central en Las guerreras K-Pop.

Netflix

A poco más de un mes de que Las guerreras K-Pop hagan historia en la entrega de los premios Oscar, en el catálogo de Netflix se encuentra Oshi no Ko, una serie animada que muestra el lado B del K-Pop.

La serie, basada en el popular manga del que toma el nombre, sigue a Gorou, un médico que lleva el parto de su idol favorita, Ai Hoshino, que ha tomado un parón en su carrera de idol para tener a sus gemelas. Antes de que Ai de a luz, Gorou muere en un accidente, y es reencarnado en una de las gemelas de Ai, Aquamarine Hoshino, pero con sus recuerdos intactos.

Oshi-no-ko
La serie animada, basada en el popular manga del que toma el nombre, se centra en Gorou, un médico que, tras fallecer, reencarna en una de las gemelas de su idol favorita.

La serie animada, basada en el popular manga del que toma el nombre, se centra en Gorou, un médico que, tras fallecer, reencarna en una de las gemelas de su idol favorita.

Lejos de ser un simple recurso narrativo extravagante, la reencarnación funciona como una herramienta para observar el mundo del espectáculo desde dentro y desde fuera al mismo tiempo. El protagonista, ahora convertido en niña, conserva su mirada adulta, cínica y analítica. Lo que descubre es un sistema que se alimenta de ilusiones cuidadosamente fabricadas y de una maquinaria que no duda en exprimir a sus talentos hasta el límite.

Mientras que Las guerreras K-Pop representan la fantasía colorida y heroica del espectáculo, Oshi no Ko se transforma en su opuesto, presentando una radiografía despiadada del negocio del entretenimiento que le habla a un público mucho más adulto que el de la cinta original de Netflix.

La serie animada se sumerge, así, en temas que rara vez se abordan con tanta frontalidad en relatos sobre idols y celebridades: la presión de las redes sociales, la explotación laboral, el acoso digital, la manipulación de la imagen pública, los contratos abusivos y la fragilidad emocional de artistas que deben sonreír incluso cuando todo se desmorona. El mensaje es claro y perturbador: la industria necesita que el público crea en una versión idealizada de sus figuras.

Las guerreras K-Pop sigue siendo la favorita entre los suscriptores de Netflix

Las guerreras k-pop - Tráiler

Oshi no Ko no es una serie cómoda, pero justamente en esa incomodidad radica su potencia. La serie mo busca destruir el amor por la música ni por el entretenimiento, sino obligar al espectador a mirar con más atención quiénes sostienen ese brillo y qué se sacrifica para que el escenario nunca quede a oscuras.

En tiempos donde el entretenimiento se consume a una velocidad feroz y donde las figuras públicas son evaluadas minuto a minuto, Oshi no Ko propone una pregunta incómoda: ¿cuánto estamos dispuestos a ignorar para seguir disfrutando del show?