Los Anillos de Poder marca un digno regreso a la Tierra Media y una puesta en escena épica

Los Anillos de Poder marca un digno regreso a la Tierra Media y una puesta en escena épica

Amazon Prime Video estrenó los dos primeros episodios de la nueva serie de El Señor de los Anillos, ambientada miles de años antes de la trilogía de Tolkien.

Magela Muzio

Han pasado ocho años desde que los fanáticos pudieron ver la Tierra Media en la pantalla de la mano de El Hobbit de Peter Jackson. Aunque la última trilogía del director no fue recibida con tantos elogios como El Señor de los Anillos, cuando Amazon Prime Video anunció su propia serie, los fanáticos recobraron el entusiasmo por regresar a ese mundo de fantasía. 

La espera acabó y finalmente se estrenó El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder, basada en el legendario de J.R.R. Tolkien. La nueva y ambiciosa ficción está ambientada durante la Segunda Edad, miles de años antes de los sucesos ocurridos con Frodo y la comunidad del Anillo.

Gil-Galad, Galadriel y Elrond, los elfos protagonistas de esta historia 

Los Anillos de Poder se mete de lleno en los sucesos de la Segunda Edad, el regreso de Sauron a la Tierra Media y los orígenes de los Anillos de Poder. También veremos personajes conocidos de la mitología de Tolkien como Elrond y Galadriel, así como varios personajes que han sido especialmente inventados para llevar adelante esta ambiciosa historia. 

La serie debutó con los dos primeros episodios, La sombra del pasado y A la deriva, cada uno con una duración de más de 60 minutos. Los primeros minutos del primer episodio nos sumergen de lleno en la magnificencia de esta Tierra Media que resulta conocida, pero que a la vez se presenta como un mundo completamente nuevo. Aquí nos reencontramos con una joven Galadriel (Morfydd Clark) con un espíritu tenaz y guerrero que la llevarán a comandar ejércitos de elfos para tratar de probar lo que muchos sospechan pero no se animan a decir: Sauron, el fiel teniente de Morgoth, no ha abandonado la Tierra Media. Esta versión de Galadriel, muy distinta a la que Cate Blanchett interpretó en las películas de Peter Jackson, es una guerrera. Valiente, brillante, imperfecta y fuertemente marcada por los horrores de la guerra que sus ancestros y familiares vivieron en épocas pasadas. 

Entre los elfos, también aparece una versión mucho más joven de Elrond (Robert Aramayo), que lejos aún de convertirse en el sabio señor de Rivendell, transita sus primeros pasos en la política junto al rey Gil-Galad (Benjamin Walker). 

Un romance secreto entre un elfo y una humana

Además de los Elfos, el show no pierde tiempo en introducir a otras razas y locaciones de la Tierra Media. Algunos de ellos especialmente creados para la serie. Pronto conocemos a los Harfoot, los antepasados de los Hobbits, que se preparan para su migración estacional. Armoniosos y en contacto con la naturaleza, de este grupo sobresale Nori (Markella Kavenagh), una joven "pelosa" llena de curiosidad e impulsada por un fuerte deseo de aventura, que busca conocer más allá de las fronteras de su pequeña comunidad. También conocemos las tierras del sur, The Southlands, donde los elfos y los humanos coexisten, pero no sin ciertos roces de por medio. Aquí conocemos a Arondir (Ismael Cruz Córdova), un elfo silvano que tiene un amor prohibido con Bronwyn (Nazanin Boniadi), una curandera de las Tierras del sur. 

El segundo episodio se reserva la aparición de los Enanos y el poderoso reinado de Khazad-dûm, también conocido como Moria, donde reina el príncipe Durin IV (Owain Arthur). Tal como lo muestra la serie, el reinado de los enanos durante la Segunda Edad era próspero, siendo una de las piezas clave en su alianza como los elfos.

A diferencia de las películas, Los Anillos de Poder no sigue a un grupo de aventureros con un objetivo común, sino que divide la trama en distintos personajes, cada uno con sus propios objetivos y propósitos. Al final del segundo episodio queda claro que toda esa aparente armonía reinante está en un punto de quiebre. La tensión se respira en el aire y el regreso del mal es inminente.

La puesta en escena se lleva mención aparte. La serie fue enteramente filmada en Nueva Zelanda, al igual que las trilogías de Jackson, por lo que cada plano captura la inmensidad y la belleza de la Tierra Media. Lo mismo se puede decir del cuidado y elaborado diseño de cada uno de los sets y las distintas locaciones en las que transcurre la acción. Hay que recordar que John Howe volvió en calidad de artista conceptual, luego de haber trabajado con Jackson en sus largometrajes. Y por supuesto, la música, que juega un factor fundamental a la hora de transportarnos al mundo de fantasía. El compositor Howard Shore regresó para ponerle la melodía a la intro de la serie, junto a Bear McCreary que desarrolló una gran banda sonora para dar vida a esta Segunda Edad.

Los Anillos de Poder no dejará contentos a todos los fanáticos de Tolkien. Por momentos, la serie parece ser más un homenaje de las películas de Peter Jackson, que al legendario del escritor. El mundo de fantasía creado por el profesor es venerado por muchos, por lo que no será fácil complacer a todos. Aún hay que esperar al resto del desarrollo de El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder, pero estamos ante un buen comienzo de una de las series más esperadas del año.

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