Crítica de Blonde: una Marilyn rota, un mensaje contradictorio y una Ana de Armas que brilla

Crítica de Blonde: una Marilyn rota, un mensaje contradictorio y una Ana de Armas que brilla

El ansiado y polémico filme que retrata la vida de la mítica actriz de Hollywood aterrizó en Netflix y rápidamente se posicionó entre lo más visto de la plataforma.

Victoria Muzio

Finalmente, Blonde llegó a las pantallas de Netflix. El filme dirigido por Andrew Dominik y protagonizado por Ana de Armas, Adrien Brody y Bobby Cannavale, basado en la novela del mismo nombre de Joyce Carol Oates.

Tal como ya se había anunciado, la película explora y narra algunos acontecimientos que marcaron la vida de Marilyn Monroe de forma ficcionalizada, por lo que no estamos ante una verdadera biopic. Y aunque varias de las cosas que vemos en la pantalla ocurrieron, otras no, y eso se hace notar.

Blonde es una película cruda y desgarradora de principio a fin. A lo largo de sus casi tres horas, no hay ni un momento de esperanza, es un golpe tras otro que intenta mostrar la tristeza que rodeaba a Marilyn Monroe y cómo cada acontecimiento en su vida la arrastró a su triste final. Es tal su crudeza, que llega un punto que se vuelve agobiante y larga, y una vez terminada, te deja un sabor agridulce en la boca, que se combina con una sensación de culpa y desasosiego.

Blonde impacta de principio a fin.

No caben dudas que Andrew Dominik buscaba generar algo concreto en el público, y si eso que buscaba era incomodar y generar angustia, lo logra a la perfección. Pero esa incomodidad, por momentos, se pierde en escenas extremadamente (y en algunos casos innecesariamente) largas y repetitivas que podrían haberse resumido y simplificado en menos tiempo o en más escenas.

Ana de Armas es espectacular y se puede confirmar que la actriz entrega la actuación de su vida (y ojalá sea reconocida por ello). El aspecto físico, la voz, los gestos, la mirada, la esencia, es como ver a la verdadera Marilyn Monroe en la pantalla. Sin embargo, y a pesar de que la intérprete cumple a la perfección su tarea, el personaje parece hundirse en una contradicción

Por un lado, la película plantea un claro mensaje y crítica en contra del machismo y el abuso de poder en la industria, algo que el personaje padece desde muy cerca. Y aunque durante medio filme vemos a una Marilyn tratando de escapar de la cosificación, durante la otra mitad vemos una versión hipersexualizada del personaje, que parece ir en contra del mensaje que está tratando de emitir. 

La película cae en algunos clichés que han caracterizado a otras producciones sobre la rubia.

Blonde presenta una estructura narrativa un tanto singular, pues realiza varios saltos temporales que en algunos puntos rompen con el hilo conductor y desconectan con la audiencia. Omite explicaciones y salta de un tema al otro, dejando al espectador confundido o generando sus propias conclusiones. Pero aún así, se logra entender lo que el director quiere que entendamos. 

En cuanto a la calidad técnica, la fotografía de la película es muy innovadora. Juega con varias relaciones de aspecto y genera un ida y vuelta entre el blanco y negro y el color. También tiene muchos efectos y juegos de cámara bastante originales pero, llega un punto en la que parece una gran mezcla de efectos que no parecen llegar a un lugar en concreto y su uso genera confusión. ¿Por qué estas escenas están en blanco y negro? ¿Y por qué estas en color? No tiene un patrón y termina pareciendo una decisión al azar.

Sorprende el nivel de detalle. Cada escena es una imagen de Marilyn Monroe, desde el vestuario y el maquillaje hasta el diseño de la escenografía es impresionante. Las recreaciones de las películas de Marilyn son increíbles y Ana de Armas demuestra que vio cada película un sinfín de veces, pues hay un punto en el que se duda a quién estamos viendo en pantalla. 

El resto de las actuaciones están muy bien. Bobby Cannavale demuestra en pocas escenas la verdadera esencia de Joe Dimaggio y Adrien Brody también logra cumplir como Arthur Miller, aunque la película no se centra mucho en los matrimonios de la actriz y deja algunas historias de lado. El resto de los actores secundarios también se desempeñan bien.

Los personajes secundarios cumplen su función.

En conclusión, Blonde es una triste e inquietante ficción sobre el ícono más grande de Hollywood que le da una patada en el estómago a cualquiera que la vea. Sin dudas es un filme que divide pues nos muestra a una víctima completamente rota que por momentos se aleja demasiado de la realidad. Tal vez sea una buena adaptación de la novela de Oates, pero vuelve a caer en el cliché de mostrar a una Marilyn Monroe frágil, sexualizada, débil y sin poder de elección.

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